Qué suerte la mia... llegar y besar el santo (tras una hora de cola, claro) pedazo de exposición de Doisneau que vimos en el Hotel de Ville... y yo mira, intentando capturar el "momento decisivo" pero va a ser que no... jajaja Virginia R.
Dice en los Inrockuptibles que esta expo es el top de las expos que se han hecho de Hergé. A mi me gustó pero tampoco era nada del más allá... (ahora vienen todos los fans de Tintín a matarme y no pasa nada). Virginia R.
Como la Orangina, el cous-cous para llevar, o los crêpes y los Carambar (algo así como nuestros Palotes pero más duros, tanto que te dejas la dentadura comiéndotelos, pero están...) Virginia R.
Elliot, tras la etapa pirata, estaba en su fase de caballeros y de espadas. Lo cual vivimos en nuestras propias carnes cada día en la "bagarre" o pelea matutina. Por lo menos ha olvidado lo del "ataque del pipí", jajaja Virginia R.
mmm... cuantos quesos diferentes había, arriba Remi comprobando si el olor era de la mesa o de su zapatilla. Abajo Laurent portando los manjares y Benjamin, el hermano de Elodie, que también pasó unos días en la casa. Virginia R.
Hicimos una cena genial en casa de Elodie y Laurent, todo a base de quesos, vino... fue realmente estupendo. Virginia R.
Fuimos al cine, pero no a un cine cualquiera, un cine con fuentes de agua, fuegos artificiales, confetti, muñecos vivientes... todo allí dentro! me quedé flipada. Virginia R.
Después de pasar una más que estupenda nochebuena en Águilas, me fuí a París, un reecuentro con Montreuil y la familia, los amigos y el principio con Willie. Virginia R.
Durante ese día recibí varias llamadas preguntándome si finalmente iria a la cena (estaba en Valencia en pleno cierre de edición de la AU) y cuando me llamó ella pensé: "mierda, lo sabe!"... pero creo que no lo sabía... es que cada año es más difícil guardar el secreto, sobre todo para algunas.......... jejej Virginia R.
Como viene siendo habitual nos pasamos un poquito bebiendo, pero ¿si no lo hacemos ahora cuándo se supone que lo vamos a hacer?? (Típica frase exculpatoria del tres al cuarto). Virginia R.
...era mi amiga invisible! Poly me regaló un juego de tetera y vasos estilo marroquí, que me compró en Granada... y un libro: Tokio Blues, que me leí, o mejor dicho devoré, en París en un par de días. Gracias cari! Virginia R.
En el Casino me encuentro en casa, como en una de esas escenas de película, en las que alguien entra en un bar y el camarero le dice: ¿lo de siempre? y el personaje asiente con la cabeza. Pues asi me siento yo cuando llego y la Poly o el Paco me ponen una copa de vino blanco, muchas veces sin preguntar. Virginia R.